Proyecto busca mejorar la competitividad en la industria del durazno conservero

Chile presenta un interesante posicionamiento a nivel mundial en hectáreas plantadas de durazno conservero, ocupando el tercer puesto con 9.800 ha; si

Sence presentará primeros resultados de experiencia piloto de capacitación neozelandés
Gobierno Regional asignará recursos a agricultores afectados por lluvias
IICA presenta resultados sobre buenas prácticas en seguimiento, monitoreo y evaluación de políticas agrarias

Chile presenta un interesante posicionamiento a nivel mundial en hectáreas plantadas de durazno conservero, ocupando el tercer puesto con 9.800 ha; sin embargo; el rendimiento y producción agrícola sigue siendo inferior que otros países que poseen menos superficie productiva. Por esta razón se torna importante mejorar la tecnología para alcanzar aún mayores rendimientos y disminuir los costos de producción a nivel de campo.

Uno de los principales problemas que debe enfrentar la industria del durazno conservero es la concentración de la oferta de materia prima. Esto se debe al bajo potencial productivo y a la escasa calidad de las variedades que producen en otros periodos disponibles actualmente en el mercado.

Esta situación es negativa ya que, por un lado no se utilizan las instalaciones de las plantas procesadoras de fruta durante el resto de los meses lo que limita a los productores a obtener mayores ingresos. Por estas razones, sería un aporte para la producción contar con variedades de calidad en los períodos de baja oferta de fruta.

Mejorando la industria

Bajo este contexto y considerando que la Región de O’Higgins posee 5.675 hectáreas plantadas, lo que equivale al 54% del total nacional de superficie productiva, la Facultad de Agronomía de la Universidad de Chile junto a Innova Chile de Corfo están ejecutando en nuestra región el proyecto denominado “Aumento de la competitividad de la industria del durazno conservero interviniendo en los puntos críticos: nuevas variedades, manejo de huerto y precio de equilibrio”. Iniciativa financiada por el Gobierno Regional a través del Fondo de Innovación para la Competitividad Regional.

“El durazno conservero es un rubro muy antiguo en Chile pero donde lamentablemente existe muy poca innovación y desarrollo tecnológico, lo que conlleva a dos problemas básicos: variedades no adecuadas y una producción muy concentrada en donde la tecnología de manejo del huerto ya está obsoleta. Una de las cosas que pretende esta iniciativa es abordar las variedades haciendo mejoramiento genético” explica Rodrigo Infante, Coordinador del proyecto.

Los objetivos de esta investigación, que busca aumentar la competitividad de la industria del durazno conservero son: desarrollar nuevas variedades de producción temprana y tardía, validadas por la industria; mejorar aquellas prácticas de manejo críticas que permitan aumentar la rentabilidad del productor; constituir un Comité Nacional de Durazno Conservero que sea referente para la industria y productores en investigación aplicada y, desarrollar un modelo de precio de equilibrio que garantice rentabilidad a productores e industria.

El Seremi de Agricultura de la Región de O’Higgins, Mauricio Donoso, manifestó que: “Para mejorar la productividad en la fruticultura es necesario que todas los sectores colaboren. No sólo los privados deben invertir en innovación y reducir los costos de producción, o que sea el sector público quien se haga cargo de esto, sino que todos deben cooperar para mejorar la fruticultura, partiendo por los agricultores”.

Por su parte Felipe Vallejos, Gerente agrícola y calidad de Agrofoods Central Valley Chile S.A, afirmó que: “hay que seguir convenciendo a los agricultores de que ellos pueden producir mucho más de lo que hacen tradicionalmente. Todo el desarrollo que ha hecho la fruticultura de exportación, ha sido producto de la investigación que se ha hecho en Chile y la gente viene a copiarnos a nosotros. Yo creo que el problema que existe es de idiosincrasia y de cultura, los agricultores lamentablemente tienen la dificultad de que no son capaces de unirse para estas cosas”.

El proyecto que dura 72 meses finalizará en el año 2015, en donde se entregarán todos los avances que se han hecho en investigación para mejorar la competitividad en la industria del durazno conservero.

COMMENTS

WORDPRESS: 0
DISQUS: 0